
Manifestaciones culturales



El apadrinamiento por parte de una empresa de una manifestación de la ATAR puede ser la ocasión ideal para una iniciativa comercial: invitar a clientes “privilegiados” a una manifestación cultural siempre se ve como algo muy positivo, tanto para la empresa como para los empleados.
Sitúa a la empresa y a sus responsables dentro de una elite cultural y, de rebote, coloca en la misma elite a aquellos de sus clientes que han tenido la suerte de ser invitados. También puede suponer una oportunidad para recompensar a los empleados que han hecho una especial aportación a la empresa.
En el plano fiscal, las ayudas a una asociación que desarrolla actividades de carácter social, cultural o conservación del patrimonio – todas ellas actividades de ATAR – pueden deducirse de los resultados sujetos a impuestos de la empresa mecenas de acuerdo con las normas fiscales en vigor. En cualquier caso, se trata de una señal de amistad hacia ATAR y un incentivo para perseverar en sus acciones.
Las ayudas a una asociación de carácter social, cultural o conservación del patrimonio pueden deducirse de los resultados sujetos a impuestos de la empresa mecenas de acuerdo con las normas fiscales en vigor.